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Mike Delancey

Lo único que Mike DeLancey quería eran unas últimas vacaciones con su familia.

"Mi madre y mi padre se separaron cuando era pequeño", explica Mike. "Y yo viví con mi padre en Pinellas Park, Florida, toda mi vida. Tengo dos hermanas más jóvenes a las que soy muy apegado. Esperé hasta enero para enlistarme en el Cuerpo de la Marina porque sabía que podrían ser mis últimas vacaciones con ellos".

Al salir de la escuela secundaria para unirse al Cuerpo de la Marina, Mike pronto se dio cuenta de que ingresaría a un mundo totalmente diferente. Al recordarlo ahora, se ríe y dice: "Llegué al campo de entrenamiento y de inmediato me dije 'Uh, ya no estoy en Kansas'".

Soportó tres largos meses de disciplina, entrenamiento exhaustivo y una feroz competencia, pero ese estrés se convirtió en emoción cuando Mike recibió su asignación a la base del Cuerpo de la Marina en Hawái en Kaneohe Bay en abril de 2004.

Sus sueños de un paraíso hawaiano no duraron mucho. En noviembre, el 3° Batallón, 3° Cuerpo de la Marina de Mike recibió el llamado: debían ir a Afganistán.

"Cuando llegamos, esperábamos más disparos y explosiones. De hecho, pasaron dos meses antes de que algo sucediera, y estábamos con el alma en vilo". A medida que pasaban los meses, Mike sobrevivió a una seguidilla de experiencias cargadas de adrenalina. El 1 de septiembre de 2006, durante su segundo despliegue en Haditha, Iraq, recibió un disparo de un francotirador. La bala rozó su columna vertebral.

"En un instante, estaba paralizado. Era como si me hubiesen pegado un puñetazo en el estómago y no pudiera respirar en absoluto". Mike fue trasladado en helicóptero hasta Landstuhl Regional Medical Center (LRMC) en Alemania. SI bien no recuerda mucho de lo que sucedió allí, Mike está convencido de que LRMC tiene a algunos de los mejores médicos del mundo. Ellos le salvaron la vida.

"Los pulgares arriba del piloto del helicóptero fueron la última imagen que recuerdo. Mi siguiente momento de consciencia fue dos meses más tarde cuando me desperté en Walter Reed National Military Medical Center (WRNMMC) en Bethesda, Maryland". Estuvo en la unidad de cuidados intensivos durante 42 días y luego fue trasladado a James A. Haley Veterans' Hospital en Tampa, Florida, para estar más cerca de su familia.

En Tampa, Mike escuchó hablar de Wounded Warrior Project® (WWP). "Me ayudaron cuando el estrés de la recuperación estaba en su punto más alto y nos brindaron oportunidades para que mi padre, quien es mi cuidador, y yo podamos escapar. Hemos participado de Soldier Ride®, compartido excursiones de pesca y conocido a mis jugadores de béisbol favoritos en la práctica de bateo de los Tampa Bay Rays".

Mike también se sumó a los esfuerzos de la oficina de WWP en Tampa para acompañar a otros veteranos heridos en su "Alive Ride" inaugural a fines de conmemorar el día en que fue herido y sobrevivió. Valora el vínculo con otros veteranos que pudo establecer en WWP y ahora está listo para ayudar a otros a atravesar su proceso de recuperación. En 2015, Mike creó su propia obra benéfica para permitir a los veteranos heridos experimentar una variedad de actividades recreativas en un entorno seguro y reflexivo.

"Quiero alentar a mis compañeros veteranos a recuperarse de sus heridas lo mejor que puedan y a no rendirse jamás. Tu "Alive Day" (Día de Vida) no es el día en el que casi mueres, es el día en que elegiste vivir".

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