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Luchando por una voz

Aproximadamente un 18 por ciento de nuestra generación actual de veteranos heridos está conformado por mujeres. Sin embargo, muchas veteranas prefieren no identificarse como tales debido a la incómoda confusión que puede generar.

"No me considero una veterana; me llamo a mi misma 'servicio previo'", afirma la veterana herida Jessica Coulter. "Nos ven como mujeres primero, no como veteranas primero. Incluso aunque estemos usando nuestro equipo el Día de los Veteranos, literalmente no nos ven como veteranas. Es una cuestión social. Es uno de los mayores problemas que enfrentamos; somos algo así como invisibles".

Es natural que las personas creen imágenes en sus cabezas cuando escuchan la palabra "veterano"; sin embargo, dichas suposiciones tienen consecuencias. Imagina que eres una veterana, que entregas tu tarjeta de crédito del USAA en una tienda comestibles y que la cajera le pida a tu novio su identificación de militar. Aunque se puede tratar de un pequeño malentendido, ser constantemente subestimada puede ocasionar daños a nivel psicológico. Las veteranas están orgullosas de haber estado en el servicio; pusieron sus vidas en juego para proteger nuestra libertad. Sin embargo, a menudo son sus amigos varones, muchos de los cuales nunca han estado en el ejército, los que reciben elogios equivocados del público.

"Cuando te miran, parece que dijeran 'eres tan femmenina'", comenta la veterana herida Yomari Cruz. "Tienes maquillaje. Tienes tacones. ¿Estuviste en el servicio militar? Sería realmente agradable que no me miren como algo raro cada vez que digo que soy veterana. No conoces la historia de una persona, así que no hagas conjeturas de manera automática. Las personas tienen muchas experiencias. A veces, son capaces de mucho más de lo que crees".

Existen muchas otras suposiciones también; como la idea equivocada tan común de que las mujeres no han prestado servicio en el frente en Iraq y Afganistán. Aunque a las veteranas no se les ha permitido prestar servicio en ciertos roles (como la infantería) por muchos años, esa política se levantó en 2013. Pero incluso antes de esa época, muchas mujeres conocieron el combate en el frente. Por ejemplo, Lisa Crutch fue asignada a su unidad como conductora de camión; sin embargo, ella prefirió proteger a su equipo y encargarse del arma del camión, una ametralladora calibre .50. Como sargento del equipo, era su decisión; así que frecuentemente permanecía fuera de su base, detrás del gatillo de un arma enorme, en contacto directo con fuerzas enemigas.

"No importa cuántos videos filmé conmigo sosteniendo el arma calibre 50, aun así no van a aceptarlo", afirma Lisa. "No creo que nuestra sociedad esté preparada para esa realidad; pero es la verdad. Soy una prueba viviente de que sí fuimos al frente. Sólo quiero asegurarme de que la gente sepa que sí sucede".

Entonces, la próxima vez que imagines a un veterano, la imagen en tu cabeza debería incluir a una mujer. Si te encuentras en un evento para veteranos, puedes suponer que las mujeres que asisten también son veteranas. El cambio en la manera en que el público percibe a los veteranos comienza con cada persona en particular. Cambiemos nuestra forma de pensar acerca de los veteranos, de modo que todas aquellas personas que lucharon por nuestra libertad puedan sentirse incluidas y respetadas por los sacrificios que han hecho.

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